Las plantas de mezcla de suelos estabilizados se dividen principalmente en dos categorías: plantas de mezcla continua fijas y plantas de mezcla continua móviles. Las plantas fijas tienen una capacidad de 300 a 800 toneladas por hora y se utilizan ampliamente en la producción de materiales para la base de carreteras. Son adecuadas para proyectos como carreteras, presas y pistas de aeropuertos. Las plantas de mezcla continua móviles tienen una capacidad de 300 toneladas por hora y se utilizan principalmente para la producción de terraplenes o materiales estabilizados. Se adaptan con flexibilidad a diversos escenarios de construcción con suelos estabilizados, tanto con como sin cemento.